Silencio

08-03-2006 | Personal |

Tengo el blog un poco en silencio, salvo algún comentario que otro.

Todo se debe a una serie de circunstancias que se han conjurado en el tiempo, veamos: Si juntas que lanzas una nueva versión de un programa, con que uno de los programadores se va de la empresa, otro programador después de estar un año esperando lo llaman para operarse el mismo dí­a que enviábamos los 250 CDs y el que queda (yo) se tiene que hacer cargo de casi todo el trabajo técnico, el resultado es que no tengo tiempo casi ni de ir al servicio (literalmente). Menos mal que los otros compañeros de la empresa, hasta la secretaria, se han puesto a dar soporte técnico.

He leí­do que hay una llamada teorí­a de la serialización (o similar) por la que se explica el porque en un lapso de tiempo corto se pueden producir tantas incidencias. Lo he buscado pero no he encontrado nada relacionado con el tema, y me gustarí­a leerlo, porque no es la primera vez que me ocurre algo similar, que se juntan en el tiempo un montón de circunstancias adversas.

No se que ocurre que justamente cuando se dan esas coincidencias es cuando más ganas de trabajar tengo y cuando mas despierto intelectualmente me siento. Será que me gustan los retos y el riesgo.

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3 respuestas to “Silencio”

  1. Andreu dice:

    Yo he tenido mas suerte en mis búsquedas, y puesto que me interesó el tema en su dia te he recopilado algo de información. Ete aquí­:

    Sobre las coincidencias, jejeje, tiene la historia bastantes cosas y personajes que han estudiado el tema. Los matemáticos las justifican como acontecimientos debidos meramente a la casualidad, pero hay quienes les atribuyen unas razones más profundas. Mi favorita (en Alcúdia no es tí­pico, pero para mi lo era) era la lucha dialectica inter-generacional entre dos genios: Einstein y Stephen Hawkings. Las citas que suelo recordar en bodas, bautizos y comuniones donde hay grupos que suelen a hablar de algo más que de futbol y tetas gordas son: “Dios no juega a los dados” Einstein. A lo que Hawkings replicó en “Historia del Tiempo” algo como “Dios no solo juega a los dados, sinó que los lanza donde nadie pueda verlos”. Esto iba referido al tratamiento que hace la fí­sica cuántica sobre la probabilidad. A Einstein nunca le gustó este indeterminismo cuántico. Ya sabeis…. ;)...buscar gatos medio muertos en cajas y demás. Supongo que una buena base para empezar era este ejemplo. Pero siguiendo con las “casualidades”, un tí­pico ejemplo que se suele poner para hablar de estos casos:

    En la noche del 28 de Julio de 1900, el rey Humberto I de Italia cenaba con su ayudante en un restaurante de la localidad de Monza, donde debí­a presenciar un concurso de atletismo al dí­a siguiente. Con gran sorpresa observó que el propietario del establecimiento era idéntico a él. Por curiosidad, entabló conversación con él, y fue descubriendo que existí­an entre ellos otras semejanzas.

    El dueño también se llamaba Humberto; al igual que el rey, habí­a nacido en Turí­n, y en el mismo dí­a; y se habí­a casado con una chica llamada Margherita el mismo dí­a en que el rey se casó con su esposa, la reina Margherita. Y habí­a inaugurado el restaurante el dí­a en que Humberto I fue coronado rey de Italia.

    El rey quedó fascinado e invitó a su doble a que asistiera al concurso de atletismo con él. Pero al dí­a siguiente, ya en el estadio, el ayudante del rey le informó que el dueño del restaurante habí­a muerto aquella mañana después de que le hubieran disparado misteriosamente. Y mientras el rey expresaba su pesar, un anarquista que surgió de entre la multitud disparó contra él y le mató.

    Cada uno de nosotros ha experimentado una coincidencia (aunque sea trivial) alguna vez. Pero algunos de los casos más extremos parecen desafiar toda lógica y resulta (o al menos los parece) imposible atribuirlos a la mera suerte.

    No es sorprendente pues, que la «teorí­a de la coincidencia» haya entusiasmado a cientí­ficos, filósofos y matemáticos durante más de 2.000 años. Hay un tema que aparece en todas sus teorí­as y especulaciones: ¿qué son las coincidencias? ¿Contiene un mensaje escondido dirigido a nosotros? ¿Qué fuerza desconocida representan?

    Los primeros cosmólogos creí­an que el mundo se mantení­a unido por una especie de principio de totalidad. Hipócrates, conocido como el padre de la medicina, que vivió aproximadamente entre 460 y 375 a.C., creí­a que el Universo estaba unido por unas «afinidades ocultas», y escribió: «Hay un movimiento común, una respiración común, todas las cosas están en solidaridad las unas con las otras.» Según esta teorí­a, la coincidencia se darí­a cuando dos elementos «solidarios» o «afines» se buscan el uno al otro.

    El filósofo Arthur Schopenhauer definió la coincidencia como «la aparición simultánea de acontecimientos causalmente desconectados»

    Sugirió que los acontecimientos simultáneos iban en lí­neas paralelas, y que el mismo acontecimiento, aunque representa un eslabón de cadenas totalmente diferentes, se da sin embargo en ambas, de forma que el destino de un individuo se ajusta invariablemente al destino de otro, y cada uno es el protagonista de su propio drama mientras que simultáneamente está figurando en un drama ajeno a él. Esto es algo que sobrepasa nuestros poderes de comprensión y sólo puede concebirse como posible en virtud de la maravillosa armoní­a preestablecida. Todos debemos participar en ella.

    Por tanto, todo está interrelacionado y mutuamente armonizado.

    La idea de un «inconsciente colectivo» (almacén secreto de recuerdos a través de los cuales las mentes puedan comunicarse) ha sido debatida por varios pensadores. Y os juro que yo mismo tengo una historia pero para no alargar este post, si me preguntais, ya os la contaré. :D

    Una de las teorí­as más extremistas para explicar la coincidencia fue presentada por el matemático británico Adrian Dobbs en los años sesenta. Inventó la palabra «psitrón» para describir una fuerza desconocida que registraba, como el radar, una segunda dimensión temporal que era más bien probabilí­stica que determinista. El psitrón absorbí­a probabilidades futuras y las transmití­a al presente desviándose de los sentidos humanos corrientes y transmitiendo de alguna forma la información directamente al cerebro

    La primera persona que estudió las leyes de la coincidencia cientí­ficamente fue el doctor Paul Kammerer. Desde que tení­a veinte años, empezó a escribir un «diario» de coincidencias. Muchas eran triviales: nombres de personas que surgí­an inesperadamente en conversaciones separadas, tickets para el concierto y el guardarropí­a con el mismo número, una frase de un libro que se repetí­a en la vida real.

    Durante horas, Kammerer permanecí­a sentado en los bancos de los parques tomando nota de la gente que pasaba, anotando su sexo, edad, vestido, y si llevaban bastones o paraguas. Después de haber considerado detalles tales como la hora punta, el tiempo y la época del año, descubrió que los resultados se clasificaban en «grupos de números» muy similares a los que usan los estadí­sticos, los jugadores, las compañí­as de seguros y los organizadores de encuestas.

    Kammerer llamó a este fenómeno «serialidad», y en 1919 publicó sus conclusiones en un libro titulado Das Gesetz der Serie (La ley de la serialidad). Afirmaba que las coincidencias iban en serie, es decir, «se producí­a una repetición o agrupación en el tiempo o en el espacio por la cual los números individuales en la secuencia no estaban conectados por la misma causa activa.»

    En fin, siento el rollo, pero habia cosas interesantes que no querí­a eliminar… :D

    Saludos y plusvalí­as.

    Kammerer sugirió que la coincidencia era meramente la punta de un iceberg dentro de un principio cósmico más grande, que la humanidad todaví­a apenas reconoce.

    Al igual que la gravedad, es un misterio; pero a diferencia de ella, actúa selectivamente para hacer coincidir en el espacio y en el tiempo cosas que poseen alguna afinidad.

    “Así­ pues concluyó, al final tenemos la imagen de un mundo-mosaico o de un caleidoscopio cósmico que, a pesar de los constantes movimientos y nuevas disposiciones, también se preocupa por hacer coincidir cosas iguales.”

    De este modo, tenemos una primera aproximación a lo que a veces sucede en un corto periodo de tiempo. Yo mismo lo vivo muchas veces y me pregunto si realmente es “normal”. Muchas veces, cuando voy liado de faena, JUSTAMENTE en ese mismo momento, las incidencias me llueven desde todos los lados al uní­sono. Clientes que hacia años no te llaman, te llaman en ese momento. En fin… ¿que pensais? :D

  2. Andreu dice:

    Me ha pasado una cosa rarí­sima con la edición de mi post en la pre-visualización!! :D Me ha colocado el saludo entre parrafos y no al final del documento. ¿Casualidad?¿O otro problema acumulado para Jose Alberto? ;) ;)

  3. Jose Alberto dice:

    Andreu, impresionante comentario :)

    Muchas gracias por la información, intentaré buscar algo de Paul Kammerer.

    Un saludo.

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