Porque monté una empresa

09-03-2006 | Categoría: Personal Deja un comentario »

Acabo de leer éste artí­culo que hace referencia a éste otro de Expansión. Expone de forma muy clara el porque llevo 15 años de autónomo y 4 con una empresa propia: por que me gusta la acción.

Me limito a copiar y pegar los párrafos que ha extraí­do Jaizki:

Todos los dí­as nos levantamos llenos de buenos propósitos. Casi todas las noches nos acostamos frustrados por no haber llevado a cabo siquiera una pequeña parte de los mismos. Y al mismo tiempo admiramos a aquellos que sí­ han podido cumplir con una parte importante de sus expectativas. Pero si contemplamos a estas personas, sin prejuicios pero sin desorbitadas admiraciones, nos daremos cuenta de que en realidad no son tan diferentes a nosotros. Que su inteligencia, preparación o capacidad de trabajo no es muy superior a la nuestra. No obstante, ellos parecen estar como tocados por una mágica varita mientras que nosotros tenemos la sensación de que si viene el hada madrina nos tocará más bien con un ladrillo.

¿Dónde está la diferencia? Efectivamente, algunas personas confí­an sus deseos a sucesos vinculados al mañana. Sucesos que no manejamos y que muchas veces ni siquiera sabemos cómo se van a producir. Me va a tocar la loterí­a, se va a ir mi jefe y me van a promocionar, mis hijos se darán cuenta de mis esfuerzos y me volverán a hacer caso, me jubilaré y tendré el tiempo para aprender a jugar al golf. Mañana. Mañana.

Otras personas, no. Deciden pasar a la acción. Para ellas, el futuro fue ayer, cuando dieron el primer paso. Y ello no significa que darlo sea garantí­a de llegar a la meta. No. Ni para ellos ni para nadie. Sólo significa que ya estas más cerca, que estás en acción, que te haces más fuerte porque lo estás intentando y nadie podrá acusarte de que no lo has hecho. Sobre todo la persona a la que debes respetar más, tú mismo.

Se trata, pues, de invertir en la construcción de tu futuro. Pasando a la acción. Eliminando los impedimentos que nos impiden avanzar. Reconociendo que no lo hacemos por pereza sino por miedo al fracaso. Teniendo la sabidurí­a para convencernos de que perdemos más cuando no lo intentamos que cuando no lo conseguimos. Con el único lí­mite de la prudencia y siempre que ésta no estrangule a su prima lejana, la iniciativa. Y dirigiendo la energí­a que antes dedicábamos a las excusas a aplicarla a la acción.

(El texto en negrita lo he puesto yo para resaltar lo que creo más importante)

2 comentarios

  1. JA (José Antonio) dice:

    Bravo,

    Me gustó el enfoque que le diste, así­ como las razones expuestas.

    Confieso que soy de esas personas que “tienen ideas buenas” y un creo como me dicen “ingenio”, pero reconozco que de esas buenas y realizables ideas empresariales, y otras de mejoras a empresas de amigos (esas si funcionaron algunas), no pudieron ser por una simple razón:

    NO HUBO FINANCIACIÓN, NO ME CRELLERON.

    ME CRELLERON DESPUES, CUANDO ALGUIEN CON DINERO Y CONTACTOS LAS LLEVARON A CABO.

    DECIR QUE PERSONAS Y/O ENTIDAD FINANCIERAS QUE DESPUES VIERN COMO OTROS LO REALIZARON PORQUR TUVIERON FINANCIACIÓN ME PIDIERON A SU MANERA PERDON POR NO HABERME CREIDO Y FINANCIADO EN SU MOMENTO.

    PERO LA VERDAD NO NECESITAN PERDON, SIMPLEMENTE ME RESULTA PENOSO Y FRUSTRANTE QUE NO SE FINANCIEN IDEAS (Y ALGUNAS CON TODO EL PLAN EMPRESARIAL PLASMADO).

    QUE SE PUEDE HACER EN ESOS CASOS..??

    SALUDOS Y ANIMO,

    JA..

  2. Jose Alberto dice:

    Jose Antonio, como ya digo en otro artí­culo, no basta sólo con tener la idea, hay muchos, muchos factores a tener en cuenta, entre ellos, como bien comentas, la financiación.

    Que en una entidad no te creyeran no significa que no fuera buena la idea, simplemente “esa” entidad o “esa” oficina no te entendió, no conseguiste venderles la idea, o no tení­an interes en el sector al que te dirigí­as. Hay muchas razones.

    Si yo creo firmemente en una idea, la he analizado y creo en su rentabilidad, llamaré a 10.000 puertas si hace falta para encontrar socios o inversores.

    Un consejo, no desistir, no desanimarse, el camino es muuuy largo y tortuoso, por eso la recompensa es tan bien recibida.

Añade un comentario