Creo que soy afortunado en el aspecto profesional, además de en el personal por tener una familia tan estupenda. Me dedico a lo que me gusta, y encima vivo de ello, creo que es todo un privilegio.
Acabo de leer el post de Diario de un director de sistemas- y me veo reflejado, aunque no nos dediquemos a lo mismo, él a director de sistemas y yo a desarrollo de aplicaciones, la frase “me resulta un reto interesante ver y conocer procesos, oír las dificultades de la gente e intentar resolver esos problemas y facilitar su día a día ayudándome de la tecnología” describe perfectamente lo que me apasiona de esta profesión: elaborar herramientas que les facilite su trabajo (o al menos intentarlo).
Es toda una satisfacción que te planteen un problema, buscar la mejor solución posible, desarrollarla, ponerla en marcha y ver como otras personas le sacan provecho a un hijo tuyo.


Gracias por leerme y citarme.
Creo que lo que comentas es algo que une a la mayoría (no a todos) de los que nos dedicamos a esto. Supongo que será similar lo que siente un decorador o un jardinero o incluso un cocinero. Que te paguen por hacer lo que te gusta, que además proporciones satisfacción a otros (por que simplificads su trabajo, arreglas su casa o disfruta con la comida) es algo por lo que hay que sentirse afortunado.
Rafa, de nada
Efectivamete hay que sentirse afortunado en el aspecto profesional.
Sin duda en cualquier profesión es un placer ver que el resultado de tú trabajo agrada a quien va dirigido.