¿Que quieren los clientes?

Cuando te dedicas a desarrollar para un único cliente, por proyecto, muchas veces es complicado sintetizar lo que quiere el cliente, hay que hacer labor de investigador, preguntar las cosas de mil formas para ver si lo pillas, para terminar de comprender lo que necesita.

Cuando trabajas desarrollando un producto la cosa se complica, porque no tienes un único cliente al que preguntar, no hay una única necesidad que cubrir, porque las personas hacemos las cosas cada una a nuestra manera, a nuestro entender. Lo que para unos es genial para otros no lo es. Escuchar hay que escuchar a todo el mundo y ya depende de la capacidad del equipo el sacar cosas en claro, el separar el grano de la paja. Pero si haces caso a todo el mundo, si a cada cosa que te pide cada cliente dices que si, al final obtendrás un producto que no habrá por donde pillarlo.

Nosotros, en la empresa, lo que hacemos es anotar TODO los que nos _sugieren_ los clientes. Periódicamente estudiamos que sugerencias se repiten más, cuales tienen su lógica, cuales entran dentro de nuestros planes y, finalmente, cuales podemos realizar técnicamente y en un plazo adecuado.

Claro que eso tiene su pega, parece que el producto nunca está terminado, pero… ¿alguna vez un software lo está? Quizás deberí­amos haber hecho un análisis profundo de las necesidades de, pongamos, 100 clientes potenciales y haber hecho la solución perfecta para ellos, pero eso tiene su parte negativa, porque si para realizar eso tardas, pongamos, 2 años, puede que alguien corra más que tú y saque al mercado algo que si bien no satisface al 100% de clientes si que lo haga a un 30% y te esté robando cuota y, como dice el dicho, *quien golpea primero, golpea dos veces*.

Un libro que me ayudó mucho a entender que hay que hacer, o que habrí­a que hacer, fue *Presos de la tecnologí­a* de Alan Cooper, el libro se centra en la relación de las personas con los aparatos electrónicos, no solo con ordenadores, y como no hay que diseñar para todos, porque es imposible. Alan Cooper explica como, mediante unos _personajes_, es más sencillo tomar decisiones acertadas. Básicamente se trata de tener unos arquetipos de usuarios y cuestionarse si serí­an capaces de manejar la aplicación.