Hace años en una empresa en la que trabajaba el gerente tenía en su despacho colgado un cartel que decía: “Ideas geniales, ideas sencillas, lo importante es tener ideas.”
Es importante tener ideas, pero igual de importante es tener capacidad para llevarlas a cabo, constancia para que se materialicen, medios para realizarlas y mucha ilusión y pasión. Porque de cada 100 ideas que se tienen, pocas tienen posibilidades de realizarse y de esas pocas, un par se podrán llevar a cabo.
Hace falta capacidad técnica, si no la tienes se puede buscar y contratar. También capacidad temporal, es decir, tiempo, se debe de disponer de tiempo para desarrollar la idea, para hacerla realidad. Por supuesto, capacidad financiera, porque hay gastos, hay que hacer frente a muchas cosas.
Una gran virtud es la constancia, porque muchas veces se está a punto de tirar la toalla porque el camino es muy largo y normalmente muy difícil.
Medios, entre ellos el dinero, pero también las personas, instalaciones, infraestructuras, etc.
Si no hay ilusión y pasión dudo mucho que se pueda llevar a buen término una idea, hay que enamorarse de la misma, para que sirva de aliciente en los momentos complicados, para que puedas convencer a los que te rodean y hacerlos partícipes de tu fuerza.
Esto viene a cuento de que todas las semanas a casi todos se
nos ocurren diversas ideas, algunas de negocio, algunas de mejoras de lo existente, otras tan fantásticas que quedan como meras anécdotas. Pero lo que realmente importa es que continúen fluyendo las ideas, que continúen encendiéndose las bombillas y que se tengan, por otra parte, los pies en la tierra.
